NO QUIERA CONVERTIR A TODO EL MUNDO EN EMPRESARIO

¿Qué pasa? ¿Por qué mi gente no me entiende? ¿Soy yo? ¿Son ellos?

Cuantas veces nos hemos hecho esa pregunta. Por supuesto ¿Quién es el culpable de esto? Nosotros.

En todos estos años de acompañar a empresarios en su misión de llevar adelante la propia empresa nunca he encontrado una forma de hacer que las cosas se entiendan, que las cosas suceden, más potente que cuando lo que uno quiere hacer se expresa de forma sencilla. Una forma en que todo el mundo lo entienda.

Nada de visión-mision, sinergia de talentos, herramientas de optimización de la teoría intergaláctica, coaching al coach y todas esas grandes teorías en las que el empresario PyME naufraga tratando de motivar a la gente para que vayan para el mismo lado. No, todo eso, todas esas teorías están bien pero naufragan en un sencillo punto. La implementación. Ideas diseñadas en el laboratorio que cuando se intentan llevar a la práctica, conmigo como motor del cambio,… bueno para que ahondar. Seguramente lo han vivido.

Las ideas movilizantes son sencillas. Las tiene que entender mi hijo de 2 años que está aprendiendo a hablar. No esos grandes enunciados que sólo el ingeniero con maestría de la universidad de huinsconsin después de armar una planilla de cálculo que sólo él sabe usar y puede interpretar.

Sencillo. Muy sencillo. Sin grandes pretensiones ¿Dónde está el negocio? Sacar frasquitos (para una empresa de cosméticos), mover kilos (para una empresa distribuidora), facturar horas (para una empresa que presta servicios). Ideas imperfectas, mejor dicho no imperfectas incompletas y flexibles.

Si la intención es transmitir una idea. No quiera convertir a todo el mundo en empresario pero tampoco subestimemos a la gente. Todos saben que estamos para ganar plata. Todos saben en la organización en menor o mayor medida como les aprieta el zapato cuando escuchan esas frases.

Repito: Que todo el mundo la pueda entender. Que no me tome dos días explicándole a cada persona cómo lo tiene que interpretar ni en qué parte del enunciado lo tuve a él en cuenta para que se sienta identificado y motivado. Ya perdí dos días por cada persona de mi organización y seguro que solo se quedan con que “eso de la misión-visión esta bueno”. Pero el para qué sirve o cual es el sentido…

Lo más potente de una idea es la sencillez con la que se transmite. La velocidad con la que se viraliza. ¿140 Caracteres? Sobra espacio.

 

JOSÉ MARÍA QUIRÓS