EL EMPRESARIO NO ES VALORADO

 Cuando alguien consigue un logro todos dicen que «la pegó», afirma el consultor. Para el especialista, el empresario es un creador de riqueza y debe ser aprovechado.

 

– ¿Qué temas deben estar en la agenda de un empresario pyme?

– Depende de la etapa que esté viviendo la empresa; hay que atravesar tres etapas hasta que una empresa se consolida.

 

– ¿Cuáles serían?
– La primera es la etapa de expansión o de recursos, porque hay una gran desesperación del empresario por obtener recursos para crecer rápidamente. Es un empresario que entiende perfectamente el mercado y siente que sus competidores están medio dormidos. La principal agenda en esta etapa tiene que ver con el manejo financiero.

 

– Vamos a la segunda etapa…
– La etapa de estructuración es cuando el empresario por primera vez empieza a pedir ayuda, se da cuenta de que no da abasto con todo. No porque existan procedimientos o personas que le ayudan puede delegar con facilidad, ya que la empresa recién se está estructurando. Necesita de él como centro. La agenda aquí es mirar cómo va desarrollándose no sólo en lo económico sino en lo comercial y logístico.

 

– Quedaría la tercera..
Es la de complejidad. Cuando la organización se hace más grande y tiene un organigrama, empiezan a aparecer serios problemas de delegación. Aparecen zonas grises y falta de trabajo en equipo. La agenda apunta a cómo organizar a la gente por actividades, a que aprenda a trabajar en equipo.

 

– ¿Qué criterios se deben aplicar para delegar en forma eficaz?
– Tres cosas: una es que se necesita estructurar, armar las reglas de juego; la otra es conducir, que implica jugar el juego, y se necesita entrenamiento. El tercer tema que trataremos en las jornadas es el desarrollo del poder. Es muy importante este tema en el empresario y hay pautas que ayudan a manejarlo bien.

 

– ¿Cuáles son los errores más frecuentes del empresario pyme?
– Las capacidades requeridas se van modificando en función del desarrollo de la empresa. Uno tiene que ver con el paso del tiempo, y es la no actualización de los servicios o productos para que la empresa mantenga una diferenciación.

 

– ¿Qué otros errores?
– Hay otra variable, que es el tamaño. Allí aparece el tema de la delegación. Al crecer en tamaño, la empresa aumenta su complejidad y se necesita aprender a conducirla. El mayor error es no darse cuenta de que no hay que crecer siempre. Lo importante es el crecimiento eficiente; todo negocio puede ser rentable en cierto tamaño. No es que si no sigo creciendo voy a perder rentabilidad. Si no actualizo mi capacidad es mejor no crecer, si no, a más tamaño peor resultado.

 

– ¿Es valorado el rol del empresario en la Argentina?
– Opino más como argentino que como consultor. Me duele mucho cuando no se habla bien del empresario. Sé de las vicisitudes que viven y de ninguna manera es reconocido el esfuerzo que implica ser empresario. Cuando alguien ve a un empresario exitoso cree que simplemente «la pegó». Visto desde adentro uno sabe que ninguno «la pega». Hay una gran habilidad de tejer permanentemente la oportunidad y sin ésta ninguno perdura.

 

– ¿Cómo lograr un cambio cultural para revalorizar el rol del empresario en la sociedad?
– No sé si me animo a contestar esa pregunta. El que tiene que asumir ese rol con total entereza es el empresario mismo. Por eso voy a hablar del poder del empresario y de cómo aumentar su capacidad. Es un rol que no se puede compartir, por eso la soledad que a veces se siente; juntarse con pares ayuda mucho. Es un rol que la sociedad necesita y debe ser utilizado a pleno, porque el empresario es creador de riqueza.